Torta para abuela

La mamá de María Claudia estaba de visita cuando empezó la cuarentena y debió quedarse en su casa por mucho tiempo. Cumplió años y María Claudia le organizó una pequeña celebración en casa y quiso sorprenderla con una torta negra envinada, que le encanta, hicimos una torta para 15 personas, decorada en tonos tierra, con hojitas y flores.

Torta Abril

Abril es la hija de una muy buena amiga nuestra y los últimos tres o cuatro años le he hecho sus tortas de cumpleaños, este año cumplió años en plena cuarentena y le hice una tortica chiquita, de chocolate, su sabor favorito, con cubierta rústica y decorada con unas flores de pastillaje, para que le soplaran las velitas en casa. ¡Les gustó mucho!

Torta de cumpleaños

Diana y Luisa me encargaron esta tortica para celebrar el cumpleaños de la niñera de  la hija de una de ellas durante la cuarentena. Hicimos una torta marmolada de 10 porciones, decorada con ramitas y flores en tonos verde, amarillo y rosado.

Torta 15 años

Luciana es hija de Patricia, una cliente antigua y fiel de Sweet Mafer. Luciana cumplió 15 y su mamá quería sorprenderla con una tortica muy especial para el día de su cumpleaños, inspirada en unas tarjetas con flores pintadas en acuarela. Hicimos una torta de amapola y limón de 10 porciones, decorada con flores pintadas a mano y un letrero hecho en letra pegada. ¡A Patricia le encantó!

Torta cumpleaños

La mamá de Diana, una compañera y amiga mía del colegio, cumplió años hace poco. Sus papás se fueron a vivir a Ibagué y Diana dice que las tortas allí son muy feas, por lo que ella y su hermana Luisa, me encargaron esta torta para celebrarle el cumpleaños a su mamá. Era una torta de 30 porciones, en masa de naranja con semillas de amapola, decorada con inspiración mexicana, flores, pájaros y muchas hojitas en tonos muy alegres. ¡Les gustó mucho!

Torta Katrina

Elsa me encargó esta torta con una linda katrina mexicana y muchas flores, para el cumpleaños de su jefa María Elvira, era una torta de vainilla con capa de mora, para 15 personas. Les gustó tanto, que no quisieron partirla en la celebración en la oficina, a algunos les dió pesar partirla, y María Elvira terminó llevándola a casa para compartirla con su hija.